¿Provoca ansiedad ser perfeccionista?

Perfeccionismo provoca ansiedad

Sentimiento de responsabilidad, necesidad de tener todo controlado, excesiva preocupación por lo que  piensan los demás, minucioso con los detalles y una elevada preocupación por el futuro son algunos de los rasgos de personalidad que definen a las personas perfeccionistas.

En los tiempos que corren, la competitividad es algo que está a la orden del día. Fotos en redes sociales con lugares, comidas o cuerpos perfectos, empresas que exigen una formación prácticamente digna de un superhéroe y un exceso de información que nos hace pensar que cada vez sabemos menos de lo que en realidad pensamos que sabemos. Todo esto, sumado al ritmo de vida cada vez más rápido, nos hace sentir más inseguros y en según qué personas pueden empezar a aparecer conductas que les ayudan a sobrellevar o compensar toda esa inseguridad. Una conducta que ayuda a sentirse tranquilo, seguro y a pensar que todo va a salir bien es el perfeccionismo.

Las personalidades con rasgos perfeccionistas están muy relacionadas con las obsesivas y aunque hay estudios que muestran cierta heredabilidad en este tipo de rasgos, según las nuevas terapias, quien en realidad decide es el entorno y las circunstancias.

En este tipo de personas la necesidad de control es una forma de asegurarse la tranquilidad y el futuro. La necesidad, casi imperante, de tener todo controlado es muy habitual y dicha necesidad tiene sus raíces en la inseguridad. Necesitan tener todo bien atado para tener la certeza y seguridad que nada les saldrá mal y les arruinará el día. Un pensamiento muy común es transformar el “quiero” en “debo” y este gesto transforma las ideas o deseos en deberes y responsabilidades que poco a poco van estresando a la persona y minando la autoestima debido al alto grado de exigencia.

Si te identificas con alguno o varios de estos rasgos o características no tienes que darlo todo por perdido. Hay varios puntos que puedes trabajar con algunas tareas:

  • Intentar no llegar puntual a alguna cita de vez en cuando. Llegar unos pocos minutos más tarde no va a hacer mal a nadie.
  • Intentar confiar a los demás algunos trabajos de los que antes nos encargábamos nosotros.
  • Posponer y realizar algunas tareas de manera y superficial  y observar el grado de consecuencia. Realizar alguna tarea de forma superficial y rápida no va a cambiar tu vida drásticamente.
  • Intentar no controlar lo que los demás hacen. Al fin y al cabo, siempre habrá cosas en esta vida que nosotros no podremos controlar.


 

Francisco José González Galán
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