Pensamientos distorsionados y ansiedad


Distorsiones cognitivas, sesgos o errores de pensamiento, distorsión de la realidad… Aunque quizá podamos encontrar algunos matices de diferenciación. Todas estas palabras hacen referencia a lo mismo. Los errores de pensamientos son una forma de error en el procesamiento de información. Esta distorsión nos impide ver y entender la realidad provocando altibajos en las emociones y, por lo tanto, en nuestras conductas.

Distorsiones cognitivas

El creer que uno de nuestros razonamientos es correcto no quiere decir que sea el acertado. La creencia de que nosotros estamos libres de equivocarnos a la hora de razonar es mismamente un error o sesgo de pensamiento. La distorsión de los pensamientos, errores de pensamientos o distorsiones cognitivas tienen en común que alteran nuestro ánimo y nuestra forma de actuar. Y todos tenemos varios a lo largo del día.

Distorsiones cognitivas y ansiedad

Estos sesgos normalmente son atajos que nuestra cabeza usa para reducir la carga de trabajo, pero gran número de veces esto no es así. La mayoría de las veces los sesgos de pensamiento adulteran la información que obtenemos de la realidad provocándonos emociones desagradables como la tensión, la incertidumbre o la ansiedad.

Error del pensamiento dicotómico o pensamiento polarizado

Todo o nada, las personas que viven la vida con razonamientos extremos como de “blanco o negro” o “todo o nada” suelen ser personas con altos niveles de ansiedad. Este tipo de pensamientos no tienen en consideración las partes intermedias, y seamos sinceros, la vida normalmente no es blanca o negra. Entre medias hay un sinfín de posibilidades aunque sean en color gris. Entender esto puede ahorrarnos más de una frustración y puede hacernos ver la vida de más colores.

Ej.: “O quedo el primero en la carrera o en la próxima no participo”
Este tipo de pensamientos provocan unas altas expectativas, las cuales si no se cumplen provocarán frustración y ansiedad al pensar que en las próximas carreras tampoco podrá quedar primero. Este tipo de pensamientos se les conoce también como pensamientos extremistas.

Sobre generalización

Cuando algo nos sale mal podemos tener una infinidad de pensamientos diferentes, pero hay personas que sólo se les ocurre la conclusión de que todo les sale mal o todo les va a salir mal. A este tipo de pensamientos se le llama error de pensamiento de sobre generalización. Porque algo haya salido mal no quiere decir que lo siguiente salga mal también. Tener este tipo de pensamientos provoca ansiedad y otras emociones negativas como tristeza o desesperación.


Ej.: “Cuando juego al futbol nunca meto un gol. Eso es porque soy un mal deportista”
En este caso, muy parecido al anterior, nuestro amigo descarta todos los demás deportes etiquetándose de mal deportista solamente porque el futbol no se le da bien. Quizá sea un gran jugador de baloncesto, pero por culpa de este error de pensamiento descartará todas las demás opciones.

Error de pensamiento catastrófico.

Cuántas veces hemos oído eso de: “Yo pienso siempre en lo peor y así ya estoy preparado. Si me pasa lo bueno pues eso que me llevo”. Pues el caso es que te vas a sentir según tu forma de pensar. Si pensamos de manera positiva provocaremos un estado de ánimo que mejorará la actitud, la motivación la predisposición… mientras que prepararse para lo peor lo único que provoca es un aumento considerable de nuestros niveles de ansiedad y estrés. Cambiar este tipo de creencia y aprendizaje es difícil, pero no imposible si lo trabajamos.

Lectura de pensamiento, sesgo de pensamiento muy común en personas con ansiedad.

Aún no hemos terminado de hablar cuando alguien termina nuestra frase o vemos a alguien con aspecto de enfadado y pensamos que está enfadado por nuestra culpa. A este error se le llama hacer lectura de pensamiento y suele provocar ansiedad en las personas que lo sufren. Este tipo de razonamiento provoca un diálogo interno generalmente erróneo que distorsiona la realidad.

Razonar para eliminar la ansiedad.

Esta forma de pensar nos lleva a un remolino de emociones negativas. Es difícil no caer en ningún error de pensamiento, ya que la lista es larga, pero sí que es posible intentar desmontar estos errores de pensamiento si los identificamos.

Si alguna vez nos vemos en alguna disonancia emocional (no sé si me siento bien ante mi decisión…) o ambivalencia actitudinal (no estoy seguro de si estoy en lo correcto con mi actitud) lo mejor es pararnos unos segundos a razonar y comprobar si hay evidencias fundamentadas acerca de lo que estamos pensando. Si no tenemos pruebas de ello lo mejor es valorar la idea de que podríamos estar equivocados. Esto, al principio, no mejoraría mucho nuestro estado de ánimo, pero con el tiempo nos ayudaría a tomar conciencia de la situación y evitar caer en una idea o pensamiento equivocado.

Francisco José González Galán
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