Meditación y ansiedad

Meditar

Son muchos los tipos de meditación que podemos encontrar, pero no todos funcionan igual para reducir la ansiedad. En este post te contamos cómo en una investigación científica se descubrió que algunos tipos de meditación funcionan mejor que otros para reducir la ansiedad. Al final, en el punto de investigaciones revisadas, te dejo el enlace del experimento para que puedas comprobarlo y revisarlo por ti mismo.

Meditar

La meditación tiene miles de años de antigüedad. Y el ser humano lleva relativamente poco investigándola. Cuando hablamos de meditación a todos nos viene la imagen del típico monje budista o la escena de una clase de yoga.

 

Sin ir más lejos debemos saber que la simple acción de pensar en algo, concentrándonos en ello, ya es una acción o un complemento de la meditación. Digo esto, porque al mismo tiempo que hay muchos tipos de meditación también hay muchos tipos de componentes que componen cada una de esas meditaciones. Y no todos ellos tienen los mismos resultados a la hora de reducir la ansiedad.

Meditar para la ansiedad

En la universidad de Carnegie Melon, un grupo de investigadores decidió analizar el efecto que tenía cada componente de la meditación sobre la ansiedad. Para ello eligieron diferentes tipos de meditación y las separaron según los componentes que tenía cada tipo. Después aplicaron los diferentes tipos de meditación a grupos de personas con ansiedad.

Y posteriormente, sometieron a estas personas a situaciones estresantes. Los resultados fueron los esperados, ya que no todos los tipos de meditación redujeron la ansiedad por igual. Hubo una que sobresalió por encima de las demás.

 

Tipos de meditación

Como dijimos antes, hay muchos tipos de meditación. Algunas tienen como componente principal la repetición de una frase o mantra, otras consisten en emitir un sonido (meditación primordial), otras se centran en dejar la mente en blanco mientras que hay otras que hacen justo lo contrario, centrarse en pensar en un problema en concreto. No todos los tipos de meditación son iguales.

En el caso de esta investigación, consiguieron dar con un componente clave que demostró reducir los niveles de estrés y cortisol en sangre (el cortisol es la “hormona del estrés”). Esto, al mismo tiempo, reducía los niveles de ansiedad considerablemente.

La investigación

Los investigadores dividieron a los participantes en tres grupos. Al primero se les enseñó a practicar un tipo de meditación donde el concepto o componente principal consistía en la aceptación de los pensamientos. 

Para ello, y durante la meditación, los sujetos debían centrar su mente en la respiración y, teniendo en cuenta que la mente tiende a distraerse, dieron instrucciones para que cuando esto pasara sólo tendrían que darse cuenta de que hay una distracción, reconocerlo sin alterarse ni juzgarse por ello y aceptarlo, volviendo después a centrarse en la respiración. Al resto de grupos se les asignó otro tipo de meditación diferente, los cuales no contenían este tipo de componente.

Cuando revisaron los resultados de la investigación descubrieron que el grupo que había recibido la meditación de Aceptación había reducido considerablemente sus niveles de estrés y ansiedad respecto a los otros dos grupos. Y que los niveles de cortisol se redujeron al igual que se redujo la tensión arterial.

 

Gráfica Ejemplo

EL origen del estrés y la ansiedad

Debemos saber que la mayoría de las veces el estrés viene de dentro de nosotros, de nuestros pensamientos. Básicamente podríamos decir que somos nosotros mismos los que nos lo provocamos haciendo una interpretación incorrecta de nuestros pensamientos o de los acontecimientos que nos suceden. Y esto es algo que podemos cambiar.

Si conseguimos empezar a trabajar con la mente de una manera diferente, cambiando la perspectiva, casi con toda seguridad logremos reducir nuestro nivel de estrés o ansiedad y con ello nuestro malestar.

Cómo controlar la ansiedad

De este experimento no podemos marcharnos sin sacar la conclusión de que la manera en que nosotros encaramos los problemas es fundamental para cambiar la forma de cómo nos sentimos por dentro. Tendemos a esquivar o intentar eliminar este tipo de pensamientos o sentimientos porque pensamos que nos hacen daño, pero es el hecho de esquivarlos lo que nos provoca ese malestar, dolor y sensación de impotencia.

En realidad, con nuestros pensamientos deberíamos de hacer lo mismo que hace un espectador delante de una pantalla de cine, observarlos, identificarlos, aceptarlos y seguir con nuestra vida diaria. Según los resultados de esta investigación, ésta es la mejor manera de reducir la ansiedad y el estrés.

Investigaciones revisadas:

Lindsay, E. K., Young, S., Smyth, J. M., Brown, K. W. y Creswell, J. D. (2018).
Acceptance lowers stress reactivity: Dismantling mindfulness training in a randomized controlled trial. Psychoneuroendocrinology, 87(September 2017),63 

https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0306453017304109?via%3Dihub

 

Roca, P., Vazquez, C., Diez, G., Brito-Pons, G. y McNally, R. J. (2021). Not all types of meditation are the same: Mediators of change in mindfulness and compassion meditation interventions. Journal of Affective Disorders, 283(February), 354-362.

https://doi.org/10.1016/j.jad.2021.01.070

Francisco José González Galán
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